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abril 22, 2019 2 Tiempo est. de Lectura 0 Comentarios

Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo, en las afueras de Montblanc, habitaba un feroz dragón que tenía atemorizada a toda la población. Para mantenerlo lejos del pueblo, se encargaban de alimentarlo a base de animales, pero llegó el día en que los aldeanos se quedaron sin existencias. Es entonces cuando estos se vieron obligados a sacrificarse ellos mismos. 
Cada día, se sorteaba quién de los habitantes serviría de ofrenda para aquel monstruo, con la mala fortuna de que un día la elegida fue la princesa. Cuando marchaba rumbo al sacrificio, apareció un caballero  de entre las sombras hiriendo al dragón con su espada, lo que produjo su inmobilización. Lo ató con ayuda de la princesa y llevándolo ante todos, terminó con su vida. Fue entonces cuando se dice que de la sangre que brotó, nació un rosal, y el caballero se apropió la rosa más hermosa para regalársela a la princesa. 
Con el paso del tiempo, la leyenda se fue haciendo popular hasta la actualidad, pero el verdadero motivo de esta celebración reside en la Feria de las Rosas que se celebraba en Barcelona ya en el S.XV. Tenía lugar en el Palau de la Generalitat de Catalunya y participaban sobre todo parejas jóvenes que estaban a punto de casarse.
A pesar de que la historia del dragón sea una leyenda, Sant Jordi verdaderamente existió. Fue un militar griego nacido en el Siglo III, que luchaba bajo el mandato del ejército romano. Jordi, sin embargo, se negó a perseguir a los cristianos tal y como le ordenaron y por este motivo lo asesinaron. 
Años después, la iglesia lo hizo santo ya que fue declarado como mártir por morir defendiendo su religión. Sin embargo, Jordi no es solo importante en la iglesia, En muchos lugares es su patrón: Cataluña, Aragón, Inglaterra o Portugal, son aquellos donde es más querido. El motivo es que existen varias leyendas que aseguran que Jordi ayudó a los ejércitos a derrotar a los enemigos y a conseguir territorios. Los datos históricos aseguran que murió el 23 de Abril del año 303. 
Además de ser tradición regalar una rosa ya no solo al ser amado, si no a un ser querido por el remitente; también lo es regalar un libro, debido a que este día coincide con el declarado por la UNESCO Día Internacional del libro y de los derechos del autor; fecha en la cual murieron dos importantes escritores: William Shakespeare y Miguel de Cervantes. 
Esta fiesta es una de las grandes y más queridas de nuestros vecinos de Cataluña, aunque cada vez se vuelve más popular en otros rincones de España. A nosotros nos encanta debido a su fuerza histórica, al espíritu mágico que persigue, y a esa esencia romanticista que conquista a los corazones más joviales.
¿Y a ti? ¿Qué te parece esta costumbre tan especial?